Banner sky izqdo

Banner Sky Dcho

Natalie Portman, merecedora de un Oscar por “Jackie”

Hace unas semanas tuve la suerte de asistir al preestreno de Jackie, película estrenada a finales de año en Estados Unidos y que ha tardado unos dos meses en llegar a España. Mi suerte fue aún mayor al saber que el preestreno era en VOSE, por lo que podría disfrutar de la experiencia completa de conocer al personaje protagonista en cuestión.

Jackie nos traslada al mes de noviembre de 1963, concretamente al día 22 y sus posteriores. La vida de Jackie Kennedy, primera dama estadounidense, cambia para siempre cuando su marido John F. Kennedy, presidente del país, es asesinado en Dallas (Texas). Después de este dramático acontecimiento que conmovió al mundo, Jackie queda destrozada. Sin embargo, durante los días posteriores al asesinato, la Primera Dama demuestra una templanza y compostura que pocos habrían tenido, y es que no sólo debe enfrentarse a la muerte de su marido sino al impacto que eso ha causado en el país y el mundo entero.

El biopic, dirigido por Pablo Larraín, es llevado con una solemnidad y elegancia dignas de admirar. La dirección de fotografía es magnífica, así como el diseño de vestuario y su música por las que ha sido doblemente nominada a los Premios de la Academia. Sin embargo, lo más destacable del filme no son estos aspectos, o incluso la desgarradora historia en sí, sino su protagonista y la actriz bajo su piel.

Natalie Portman es una increíble actriz, y lo ha demostrado con el paso de los años desde que hiciera su debot en la película Leon con solo 13 años hasta que se llevó a casa un Oscar por su actuación en Black Swan. Personalmente, y aunque no he podido ver aún las interpretaciones de todas las actrices nominadas a “mejor actriz principal”, este año en los Premios de la Academia, creo que Portman sería una justa y merecedora ganadora de la estatuilla.

La actriz israelí se desenvuelve con facilidad en un papel muy difícil, porque aunque sí, “cualquier actriz” puede soltar alguna que otra lágrima y hacer un drama, pero no cualquiera se vuelve su personaje. Cuando el personaje de John F. Kennedy es asesinado no vemos a una actriz interpretando un papel, es casi como si hubieran grabado la mismísima reacción de la primera dama. Jackie es, además, una madre que tiene que explicarle a sus hijos que su padre se ha ido con sus difuntos hermanos (uno que no llegó a nacer y otro que murió a los pocos días de llegar al mundo). También es una primera dama que ya no lo es, que enseguida es sustituida por la mujer del nuevo presidente (Johnson) y que debe buscarse ahora la vida con lo poco que le queda y con la amargura de seguir viviendo sin la persona a la que ama.

En la película se recrea un documental de la propia Jackie Kennedy en el que hacía un tour por la Casablanca. Al buscarlo y verlo al llegar a casa, como si no lo hubiera sabido nada más ver a Portman hacer su trabajo, super que había calcado la apariencia, personalidad e incluso (y muy sorprendentemente) la manera de hablar de la primera dama.

Isabelle Huppert (Elle), Ruth Negga (Loving), Meryl Streep (Florence Foster Jenkins) y Emma Stone (La La Land) compiten junto a Natalie Portman en la carrera hacia el Oscar a “mejor actriz”, y aunque sólo he tenido la oportunidad de ver el (impecable) trabajo de Stone, me atrevo a decir que si fuera académica y tuviera que votar, me decantaría por la actriz de Jackie. La noche del domingo al lunes, saldremos de dudas.

natalie portman

Autor: Elisa Portillo

Compartir este artículo en

Deja un comentario