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Oscar 2018 | Déjame salir, o el consenso de crítica y público

Su estreno hace poco más de un año, concretamente el 24 de febrero de 2017, venía precedido por tal avalancha de críticas e impresiones muy positivas desde el Festival de Sundance que Estados Unidos se enteró de su existencia, y la charla de su inclusión en los Oscar 2018 comenzó. Con Jason Blum como productor, un tráiler resultón y la promesa de ser una experiencia única, Déjame salir acabó recaudando 176 millones de dólares en su país de origen, y poniendo en consenso a crítica y público sobre su grandeza. Porque es una gran película, y hacer pasar un gran rato.

Es tensa, divertida, certera, emocionante y original. Sus giros son inteligentes, las piezas encajan con tal acierto y su tramo final es tan satisfactorio que cuesta rebajarla de la excelencia si no es un espectador con prejuicios. Y la fuerza de su mensaje sobre el racismo es tan potente que ha podido sobrepasar sus, a priori, obstáculos para llegar a los Oscar (ser una cinta de terror y ser una cinta con cineasta negro al frente) hasta amasar cuatro nominaciones, y de las importantes. A continuación, analizamos las posibilidades de Déjame salir de conseguir alguna estatuilla en la 90ª edición de los Premios de la Academia de Hollywood, que se entregarán este domingo.

POSIBILIDADES DE OSCAR PARA DÉJAME SALIR

Mejor película: Más bien escasas. Se podría dar siempre la sorpresa, pero que no haya amasado muchos triunfos en esa categoría en el circuito de los premios la condena más bien a ser una eterna nominada. Recordemos que aquí no se premia sólo el talento, sino una serie de elementos que la película reúne hasta cierto punto, pero faltándole lo necesario para ganar. Como ya se ha dicho, el ser una cinta de terror y con una productora como Blumhouse detrás puede hacer arquear la ceja a los puristas.

Mejor dirección: No muy altas. Jordan Peele se ha convertido el quinto director negro en ser nominado en esta categoría. En 90 ediciones. Expuesta esta vergüenza, su labor como cineasta es notable, y es evidente que conoce el género y tiene una visión clara de cómo ejecutarlo para provocar determinadas emociones (el arranque, la escena de las llaves, la subasta silenciosa). Pero tiene la mala suerte este año de tener una oposición muy fuerte, amén del hecho de que Guillermo del Toro es un claro favorito en todas las quinielas. Para más inri, su cara es reconocible por los programas de sketches cómicos Key & Peele (2012-2015) o MadTV (1995-2009), y eso puede “restarle seriedad” para algunos académicos.

Mejor actor protagonista: Nulas. Siempre hay algún/na nominado/a en las categorías interpretativas que vive el asunto con la resignación del “no-voy-a-ganar-pero-qué-bien-que-me-nominen”. Daniel Kaluuya es uno de esos casos, y para el que esto suscribe no es siquiera un merecedor de la nominación. Su interpretación es correcta, pero no memorable, eficaz en el registro más cotidiano y en las cotas más extremas, pero floja en el punto medio de este espectro. Se podría beneficiar de que la Academia quisiera no tener un cuartero de intérprete blancos premiados este año (algo que todo apunta a que va a suceder), pero no parece posible que eso suceda.

Mejor guion original: Más que posible. Si Déjame salir gana algún Oscar, será ésteEl reciente premio del Sindicato de Guionistas al libreto de Peele le da bastantes posibilidades, aunque la Academia y el Sindicato difieren a menudo. Y el resto de galardones de guion original están yendo más bien a Martin McDonagh, pero no sería una sorpresa ver a Peele subiendo a recoger el galardón, y más si la Academia quiere compensar el hecho de que probablemente no ganará dirección, una circunstancia que se ha dado en más de una decena de casos a lo largo de la historia de los premios.

Autor: Adrián González Viña

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