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[Opinión] Carta abierta a Kevin Spacey

Se ha convertido en la noticia del día y, como en muchos casos, no por lo verdaderamente importante sino por la cortina de humo que se ha usado como excusa. Estoy hablando, cómo no, de la acusación de acoso a la que se enfrenta Kevin Spacey y de su posterior comunicado. Porque me niego a llamarlo disculpa. Es un “estaba borracho, era una etapa difícil, no me lo tomes en cuenta”, pero en ningún momento se trata de una disculpa formal.

Pongámonos en contexto. Esta situación se ha dado después de que Anthony Rapp –Rent, Star Trek Discovery- contase en una entrevista reciente que Kevin Spacey se sobrepasó con él cuando aún era menor. Sospecho que el clima de denuncia actual le habrá animado a hacerlo, y aunque la situación no tenga nada de alegre, yo me alegro por él. Rapp ha encontrado la valentía de haberlo podido hacer y eso siempre es admirable.

Ojalá el empoderamiento de las víctimas de acoso y abusos sexuales en Hollywood coja la suficiente fuerza como para seguir desenmascarando falsos ídolos. Cada vez son más quienes se atreven a plantarle cara al sistema patriarcal que ha perpetrado la violencia desde que el cine es industria. Ojalá estemos presenciando un cambio de paradigma perenne y, poco a poco, los abusos dejen de ser el pan nuestro de cada día.

No obstante, dejando a un lado todo lo que está ocurriendo en Hollywood, volvamos la atención al foco de la noticia. Al hombre que ha conseguido justo lo que pretendía: que se hablase de algo totalmente diferente a la acusación tan brutal que le han hecho.

De acuerdo a las palabras de Rapp, Spacey se le tiró encima en una habitación de hotel cuando tenía solo 14 años. En esa época el protagonista de House of Cards tenía 26 y estaba prácticamente en la cúspide de su carrera. Se conocieron en una fiesta de Broadway, a la cual ambos estaban invitados por trabajar en los teatros de la Gran Manzana. Para Rapp la situación fue tremendamente violenta, ya que no supo muy bien qué hacer o cómo reaccionar. En su declaración ha afirmado “creer que estaba ebrio” por lo extraño de su comportamiento, y eso es justo lo que el veterano actor ha usado para escudarse.

El comunicado de Spacey dice lo siguiente:

“Siento mucho respeto y admiración por Anthony Rapp como actor. Estoy más que horrorizado al saber de esta historia. Siendo sincero no recuerdo el encuentro, debió de ser hace más de 30 años ahora. Pero si me comporté como él describe, le debo una sincera disculpa por lo que habría sido un comportamiento profundamente inapropiado de un borracho, y lo siento por todo lo que él dice haber arrastrado durante todos estos años. 

Esta historia me ha animado para abordar otros aspectos de mi vida. Sé que se cuentan historias sobre mí y algunas han sido alimentadas por el hecho de que he sido muy celoso de mi privacidad. Como saben los más cercanos a mí, he salido con hombres y mujeres. He amado y he tenido encuentros románticos con hombres a lo largo de mi vida y ahora he elegido vivir mi vida como un hombre gay. Quiero lidiar con esto de manera sincera y abierta y eso empieza por reflexionar sobre mi propio comportamiento”.

Estudiemos lo que quiere decir entre líneas.

En primer lugar, Kevin ha realizado una estrategia de defensa de la que Frank Underwood estaría orgulloso. Un escándalo por escándalo, es decir, enmascarar una noticia con otra más llamativa para desviar la atención de lo verdaderamente importante. Algo que en periodismo es más antiguo que el propio periodismo y que, sin embargo, le ha servido de engañabobos para distraer a la prensa y bifurcar el debate.

¿Qué ha hecho Kevin Spacey? Salir de armario para eclipsar todo lo demás. Porque sí, desgraciadamente en 2017 importa más que un actor se declare abiertamente homosexual que el hecho de que intentase abusar de un menor.

Antes que se diga “es que hace 30 años”, no, no es excusa. “Es que estaba borracho y no me acuerdo de nada, pero si lo dice sí será” tampoco es la manera de disculparse. ¿Quieres que me crea que de veras lo sientes, Kevin? Haz algo y utiliza tu altavoz, tu conciencia, y discúlpate de verdad. Pero no uses la excusa más manida de la historia para justificar tus acciones. Asume tu culpa –si de veras lo has hecho, algo que me inclino a creer después de cómo has reaccionado- y asume que no sabes cómo manejar tu situación.

Tampoco me sirve el “es que vivía reprimido”. Vivir reprimiendo tu sexualidad no te da carta blanca para hacer barbaridades y luego escudar tus acciones en que estabas frustrado y de ahí tu mal comportamiento. Ser quien no se es verdaderamente es algo terrible, no lo niego, pero no lo uses como tarjeta de cambio.

Y por último, no utilices tu salida del armario como cortina de humo. Para disculparse a Rapp, Spacey utiliza dos líneas y un “tío, lo siento, se me fue la cabeza con el alcohol”. Para declarar que es gay se esmera un poco más. “Resulta que ya que Rapp ha dicho que fui yo, sí, puede que lo hiciera, no me acuerdo fueron unos años muy locos. Pero a lo importante: que ya que dice que hice eso os informo, sí, soy un tipo al que le van los hombres. “Voy a vivir como un hombre gay”.

En otras ocasiones yo hubiera dicho, “olé tú, Kevin, por aceptarte a ti mismo y decidir vivir de acuerdo a tu verdad”, pero en esta ocasión le digo que no. Que él no se merece ser parte de mi comunidad. ¿Cuántos años de lucha lleva el colectivo LGTBQ+ para evitar que se asocie el abuso a menores con la orientación sexual? Prácticamente incontables. Toda su historia. De hecho es un prejuicio que sigue vigente hoy día.

Kevin no solo utiliza su “vivir como un hombre gay” como excusa, sino que hace dar diez paso atrás a toda una lucha muy superior a él y diez mil veces más digna. Probablemente no fuera su intención, de hecho quiero creer que desea otorgarle credibilidad a Anthony Rapp haciendo público que le gustan los hombres, pero sencillamente no es la manera. No puedes dar una disculpa transformando el centro de la misma en ti mismo y en tu flamante salida del armario.

Cuando en 2010 se le preguntaba, Kevin esquivaba las preguntas y decía que tenía derecho a su privacidad. Resulta que dicha privacidad era una moneda de cambio, de la que esperaba hacer uso cuando le salpicara en la cara alguno de sus disparates. Es cierto que hace 7 años todavía era demasiado tabú, aunque nos la diésemos de progres, pero si de veras querías anunciar tu cambio de actitud y tu aceptación personal el momento escoger debería haber sido otro.

Si de veras quiere reflexionar sobre su actitud, espero que recoja todo lo que se está diciendo y aprenda y realice una disculpa de verdad. Espero, también, que la prensa le dé a Rapp el reconocimiento que merece y le de voz como víctima, y no se quede como mera anécdota.

Autor: Melania Morillo

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4 Comentarios

  1. Leo su artículo y, empleando su misma lógica, deduzco que a usted le importa muy poco el (presunto, más que probable, parece, pero no probado) abuso. A usted lo que le molesta es que se relacione a “su comunidad” (como usted la llama) con algo malo.

    Repito: aplicando su misma lógica, se le acaba de ver todo el plumero.

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    • Usted interpreta lo que quiere del texto, cosa que me parece correcta porque así de maravillosa es la lectura. En ningún momento creo restarle importancia a Rapp, es a quien primero señalo en el artículo, pero de él no va el escrito. Va de cómo Spacey ha hecho las cosas mal, con una disculpa que suena a más a un “salir del paso” y cómo en lugar de reflexionar, lo que ha hecho es distraer la atención de una cosa con otra. Quizá mi intención se vea mejor reflejada en la respuesta que el actor Zachary Quinto ha realizado en sus redes sociales, quien ha sido más conciso. Un saludo.

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  2. Me parece totalmente ridícula la acusación a Spacy ahora resulta que cualquier tipo con que diga que lo “intentaron abusar” ya es suficiente para acabar con una persona y acusarla formalmente de algo??? Más bien que hace un adolescente de 14 años en la casa de un hombre mayor? Donde están los papas de ese pequeño adolescente??? Que tan ingenuo es para irse a meter a la cama de un borracho y esperar que le cuenten un cuento antes de dormirse??? Más bien son unos aprovechados que al no conseguir la fama o fortuna que están dispuestos a pagar con sexo y afecto recurren a la denuncia.

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  3. Basura pura! Parece un juicio de la Edad Media oscura donde lo que se buscaba era linchar a alguien…hay que primero ver quienes acusan, que ganan con acusar que obvio les da fama y los pone en el ojo público lo cual buscan encarecidamente y al precio que sea…yo no conocía al tal Rapp hasta esta acusación ósea que no será que quiere hacerse el acosado? Y darse fama a partir de colgarse de la de Spacy…las mujeres andan encueradas en la alfombra roja con una cadena tipo tanga entre las nalgas de vestido de noche enseñando todo lo que pueden obvio vendiendo carne y se espantan si alguien las quiere por eso? Por vender carne???? Pues que están haciendo?!?!?? Doble moral y pésimo objetivismo en esta acusación y circo mwdiatico

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