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El extraño caso de The Man in the High Castle, la serie sin showrunner

Tras una primera temporada muy exitosa, que de hecho batió récords de visionados para Amazon, se espera la nueva tanda de The Man in the High Castle con mucha expectación. La semana pasada, y como parte del TCA de Amazon, se confirmó el 16 de diciembre como la fecha de estreno para la tanda, y se habló del tema que despertaba más curiosidad, cómo estaba gestionando el equipo la salida del creador y showrunner Frank Spotnitz el pasado mes de mayo. El hombre dejó la serie, adaptación de la novela de 1962 de Philip K. Dick que imagina un futuro donde Alemania, Italia y Japón ganaron la II Guerra Mundial, porque la empresa y él no se entendían en cuanto a la nueva dirección que debía tomar el proyecto. Hasta aquí todo normal, porque Spotnitz no es el primero ni será el último en dejar un producto por no estar de acuerdo con sus jefes, sino porque nadie ha sido ascendido para tomar su puesto como showrunner, algo que sí que pasa en situaciones así.

En el panel dedicado en exclusiva a la serie, el productor ejecutivo David W. Zucker comentó lo siguiente al ser cuestionado por el asunto:

“Tenemos una cadena de mando única, donde llevamos la serie como una república en algunos aspectos… hay una suerte de superiores en cargo de cada aspecto de la serie, gente que Frank puso en esos lugares. Nadie construiría así una serie por elección propia, pero en este momento es el sistema que tenemos, funciona lo mejor posible y continuaremos buscando maneras de mejorarlo”.

Es, como bien dice Zucker, una situación única, y llama la atención que Amazon permita al equipo de la serie trabajar así, sin una o dos personas tomando un rol activo en la toma de decisiones y los procesos meramente ejecutivos que conlleva ser un showrunner. Que el cargo no tenga su correspondiente crédito en pantalla quizá ayude a esto, aunque la co-creadora de Friends (1994-2004) y Grace y Frankie (2015-) Marta Kauffman dejó claro en su brillante discurso de aceptación del premio Paddy Chayefsky Laurel que considera que debería empezarse a darse ese crédito de manera oficial. Quizá sea aguantar lo posible para acabar la temporada, que de hecho tuvo un parón de dos semanas y media tras la salida de Spotnitz.

De tener una tercera, puede que el portal tome la decisión de nombrar un nuevo sucesor en el cargo, porque las palabras del productor hacen pensar en una situación laboral nada sencilla. Dificulta la situación el hecho de que la serie se rueda en Vancouver, se escribe en Londres y se postproduce en Estados Unidos, donde está la empresa que finalmente la va a emitir, y además al completo el mismo día. De nuevo, no es la primera serie que tiene circunstancias así de peculiares, pero sí la única en la actualidad, al menos en territorio americano, que no tiene a nadie ocupando la silla de showrunner. Es curioso, y digno de mención.

Autor: Adrián González Viña

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