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“Las chicas del cable” ya es la primera serie española de Netflix

Según informa Fórmula TV, Netflix ha anunciado el comienzo de la producción estos días en Madrid de Las chicas del cable, su primera serie original española y cuyo estreno está previsto para el año que viene en todo el mundo. Tras unos meses de noticias y fichajes, sabemos que el argumento de la serie nos lleva a los años 20 y la apertura de una centralita telefónica que supone la contratación de muchas mujeres. El cuartero protagonista de la serie lo componen Lidia (Blanca Suárez), Marga (Nadia de Santiago), Carlota (Ana Fernández) y Ángeles (Maggie Civantos). El resto del reparto principal lo completan Ana María Polvorosa, Yon González, Martín Rivas, Nico Romero, Borja Luna, Sergio Mur y Concha Velasco. Un reparto repleto con repetidores con la productora, como Velasco o González, y de caras conocidas.

A la hora de lanzarse a la producción de una serie en nuestro país, Netflix ha jugado sobre seguro al aliarse con Bambú Producciones, responsable de proyectos como Desaparecida (2007-2008), Hispania (2010-2012), Gran reserva (2010-2013), Gran Hotel (2011-2013), Velvet (2014-2016), Refugiados (2015), primera co-producción entre España y Reino Unido, Seis hermanas (2015-) y la reciente La embajada (2016). No sorprende porque el cuidado técnico de las series de Bambú, así como su capacidad para convocar unos repartos estupendos (combinaciones de grandes talentos para los adultos y caras guapas y populares para los jóvenes), la distinguen sin problema en el panorama televisivo. Y es estupendo que muchas series luzcan bien y el valor de producción sea alto, pero por el camino se descuidan los guiones en más de una ocasión. Hay un límite de historias que contar, pero consumiendo televisión semanalmente uno se da cuenta de los patrones repetidos en casi todas las series españolas: la gran historia de amor central, el triángulo amoroso-sexual, las situaciones límite, los personajes de oscuras intenciones, la gratuita exhibición física de los intérpretes, el pasado turbio de más de uno que vuelve para trastocar su presente… y así un ramillete de tópicos más.

EL MODELO DE BAMBÚ PRODUCCIONES

Respecto a la autoría de sus series, la productora sigue un modelo muy curioso. Ramón Campos, también cabeza visible y productor ejecutivo, y Gema R. Neira, están acreditados (solos o junto a algún guionista más) como co-creadores de cada una de sus series, y la distinción que ejercen entre argumentistas y dialoguistas a la hora de acreditar a los guionistas de cada episodio es lo que permite que su firma esté en cada entrega, pues se presupone que supervisan sus múltiples salas para controlar que el rumbo fijado se siga. También cuenta con equipos similares de dirección, liderados por Carlos Sedes y con Silvia Quer, Antonio Hernández o David Pinillos como miembros más trabajadores. Es por tanto una suerte de autoría, aunque no del todo.

Según ha contado Campos, Netflix les pide para empezar una temporada de 16 entregas, pero que se van a estrenar a razón de dos bloques de 8 capítulos. Primero rodarán el primer bloque, y cuando éste se estrene –suponemos que para ver la aceptación de la serie– se empezará a rodar el segundo. Algo similar a lo que Netflix hace con algunas de sus propias series, como The Ranch (2016-) o The Get Down (2016-), que han emitido de momento la mitad de sus episodios. España se une así a la variante más internacional de Netflix, aquélla que entiende sus negocios como lo que son, algo global, y que lleva desde hace casi un año ofreciendo series en co-producción con distintos países. México, Japón, Brasil y Francia ya lo han hecho, y Alemania y España están en ello. Recordemos que el 28 de octubre se estrena en el servicio 7 años (Roger Gual, 2016), su primera propuesta cinematográfica española, y que han entrado a co-producir Pieles (2017), el debut de Eduardo Casanova.

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Es algo digno de todos los elogios, aunque evidentemente hay detalles que solventar en estas propuestas, ya que el problema es que son apuestas hechas para apelar a un público internacional (el día a día de un equipo deportivo, una intriga política, una historia de descubrimiento de una misma, un thriller), y normalmente vienen potenciadas con órdenes de episodios cortas y escritas/dirigidas por las mismas personas, con la lógica de una película de muchas horas. Hace años algo así era inimaginable, una empresa que ofreciera series a nivel mundial como ésta, llegando cada vez a más países, hasta el punto de asentarse como la gran revolución televisiva de la última década.

Autor: Adrián González Viña

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