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[Review] Juego de Tronos 7×04: “Botines de Guerra”

La acción ha pasado de ser un pequeño chupito en las primeras temporadas de Juego de Tronos a convertirse en la base ineludible de los episodios franquicia de la serie y esta séptima está plagada de espectacularidad, de momentos épicos, de reencuentros y sobre todo, de grandes combates como el de este filtrado Botines de Guerra.

Ese séptimo episodio siempre ha sido el de la épica, el que recuerdas con el paso de las temporadas, el que más comentas y al que más punta le sacas cuando lo analizas al detalle, pero es que el terremoto de las dos últimas temporadas y los combates definitivos están adelantando los acontecimientos y el primer enfrentamiento Targaryen contra Lannister se ha producido con tantas respuestas como nuevos interrogantes.

La superioridad dothraki en combate tenía como influencia la aparición de Daenerys a lomos de Drogon y aunque la sorpresa sobrepasó a la táctica, la derrota Lannister adelantó la única sorpresa que hasta ahora parecía poder parar a los dragones (y no parece haber funcionado a la perfección). ¿Significa eso que Cersei tiene otro plan? ¿Se recuperará por completo Drogon tras la lanza que recibe de Bronn?

El futuro de Jaime en el Juego de Tronos

Es inevitable comenzar por el cierre teniendo en cuenta todos los desencadenantes que puede producir en la guerra y, visto lo visto, la lucha por el trono se ha impuesto al enfrentamiento contra los caminantes blancos. Si es cierto que la batalla está muy bien propuesta por la ficción de la HBO, el shock de Jaime deja imágenes un tanto extrañas en el episodio. El matareyes no reacciona hasta el final y apenas se inmuta cuando Drogon devasta a su ejército al completo a pocos metros de él. El pequeño de los Tarly le salva la vida en una ocasión y Bronn tumba a Drogon evitando la catástrofe, aunque la duda queda pendiente en el último plano.

En ese último segundo Jaime es salvado del fuego del dragón de Daenerys en una intentona absurda por matar a Dany y ‘alguien’ lo salva. Cualquiera de los dos Tarly, padre o hijo, podría haberlo hecho, incluso el propio Bronn (algo extraño teniendo en cuenta lo atareado que está justo en la escena anterior), aunque algunas hipótesis suponen que lo salva Tyrion, su propio hermano. Esto tendría sentido siempre que Tyrion hubiera ordenado a algún dothraki salvar a Jaime para así tomarlo como rehén de cara a futuras negociaciones. Instantes antes se comprueba cómo el enano no ha perdido el cariño que le tiene a su hermano y sería un movimiento claro de cara a la reconciliación de ambos después de que Jaime conozca que su hermano no mató a Joffrey. Todo suposiciones, eso sí.

Jon y Los niños del Bosque

El pasado que Daenerys nunca esperó le dio todas las respuestas para su alianza definitiva con Jon Snow. La presencia de los niños del Bosque en las cuevas de Rocadragón fortificó el encuentro más sincero entre King Snow y La Madre de los Dragones, todo debido a las pinturas rupestres en las que se escenificaba la primera batalla con los caminantes blancos y el rey de la noche. La música de Ramin Djawadi torna y demuestra un tinte épico durante el momento mientras Daenerys le pide a Jon que esté a sus órdenes para así poder combatir para el Norte. El diálogo es una auténtica genialidad.

El Rey loco y la descendencia Targaryen ha dejado paso a la lucha natural por la supervivencia, una metáfora global que se transforma en el primer pacto abierto entre los ¿futuros hermanos Targaryen? El as bajo la manga de los guionistas está en traducir la escena de las cuevas de Rocadragón en una pequeña elipsis, porque en ningún momento vemos que Jon se incline, ni una confirmación visual más allá de la evidencia en sus miradas tras las últimas palabras de La Que No Arde. Los hechos parecen claros, pero la batalla que continúa no es precisamente la de los caminantes y tampoco vemos partir a Jon, por lo que la unión de ambos parece ir más allá de este cuarto capítulo.

Reencuentros en el Norte, Arya y el que fue Brandon Stark

“Yo no soy Lord Stark, no soy Bran, no más”. El cuervo de tres ojos lleva sangre Stark en las venas, pero su mirada y su conciencia está por encima de los Siete Reinos. La creación de este nuevo personaje, omnipotente ante Meñique y Meera, otorga de una fuerza inusitada al personaje de Bran, que desde ahora es el más impredecible del Juego de Tronos. Eso sí, por mucho poder que tenga no puede ensombrecer la brillante vuelta de Arya a su hogar.

La pequeña Stark ha vuelto a casa demostrando que su evolución la marca un crecimiento a todos los niveles, sobre todo en el combate en una escena muy jugosa con Brienne que demuestra que ella bien podría haber borrado de la lista al Perro tal y como Brienne cree haber hecho. Si siempre fuiste un Stark es inevitable borrar la sonrisa de tu cara en esos momentos, tanto como lo es eliminar fulminantemente a Meñique de esas historia tal y como hace Arya al mirar hacia arriba rememorando que ahí antes estaban Ned y Catelyn.

En general ese “nuestras historias aún no han acabado” de Arya a Sansa frente a la escultura de su difunto padre es un lema perfecto para todo este episodio, una confrontación gigantesca entre las grandes casas que acaba de empezar, el inicio del pacto entre Jon y Dany al tiempo que el cuervo de tres ojos comienza a demostrar de qué es capaz olvidando su pasado Stark. La emoción se multiplica a falta de tres episodios para cerrar temporada. ¿Qué será capaz de hacer Bran?

Autor: Juan A. Pérez

Periodista. Sevillano. Sintiendo la profesión en la radio. Amante del futbol y el cine. Ahora en @PlanetaDMQ @eldesmarque @GeneracionGeek y @tablero_rne

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