Banner sky izqdo

Banner Sky Dcho

Decimos adiós a Stan Lee, el mayor vengador de Marvel

Hay personas que parece que siempre van a estar ahí pero que, inevitablemente, un día nos dicen adiós. Stan Lee, emblemática figura de Marvel ha fallecido hoy con 95 años de edad dejando a sus espaldas un inmenso legado en el mundo de los cómics y una huella imprescindible en el cine de superhéroes.

Stan Lee (nacido Stanley Martin Lieber) entró en Marvel cómics en 1940 con tan solo dieciocho años, poco a poco fue escalando peldaños dentro de la propia empresa hasta que en 1960 consiguió su puesto de honor con la creación del primer número de Los Cuatro Fantásticos. Y es que Stan Lee no es el padre de Marvel, pero gracias a él la empresa es a día de hoy lo que todos conocemos.

Spider-Man, Hulk, Iron Man, Doctor Extraño, X-Men, Thor, el grupo Vengadores.. todos llegaron a este mundo de la imaginación y mano de Lee (casi siempre junto a otros ilustradores como Ditko y Kirby). Y si tenemos tan maravillas historias ilustradas de estos personajes gracias a él, por supuesto tenemos también las películas.

Tanto el Universo Cinematográfico de Marvel como las películas de Fox están muy marcadas por la presencia de Stan Lee, en el sentido más literal de la expresión. No hay película que no contenga un cameo, más o menos significativo, del escritor y editor de cómics. Aunque seguramente lo tendremos presente en Capitana Marvel o Vengadores 4, será muy raro ver las siguientes películas y no esperar con ganas su aparición y, con ella, las risas.

Stan Lee habría sufrido en estos últimos años varias complicaciones de salud, pero como buen Vengador, siempre acababa recobrando su vitalidad y acudiendo a los eventos fans y rodajes de las películas. Actores como Robert Downey Jr., Chris Evans, Hugh Jackman, Tom Holland o Letitia Wright entre otros le han dado las gracias en sus redes sociales por haberles brindado la oportunidad de ser parte de su mundo.

Decimos adiós a un grande, pero siempre será recordado por su legado. Excelsior!

stan lee

Autor: Elisa Portillo

Compartir este artículo en

Deja un comentario